sábado, 18 de abril de 2020

Sección "Partícipes Necesarios" - Hoy: Hugo ALCONADA MON


     Nombre completo: Hugo ALCONADA MON
     Fecha de nacimiento: 15 de junio de 1974

     ABRIL DE 2016.

     Menos de cuatro meses atrás, Mauricio Macri asumía como presidente de la Nación.
     Hugo Alconada Mon es entrevistado en el programa intencional “ANIMALES SUELTOS”.

ALEJANDRO FANTINO: -¿Cómo sabés quién te está cantando la posta y quién te está tratando de usar?

ALCONADA MON: -No… te tratan de usar todos. Todos, todo el tiempo. Una de las ventajas que tengo en el diario La Nación es que yo por lo general no escribo de un día para el otro. Eso me permite salir de la locura diaria y poder buscar más información.

     Entonces: supongamos que vos me contás algo… lo que sea. “Triangulito”. Yo me voy a tomar EL TIEMPO NECESARIO para VERIFICAR si en efecto ES “triangulito”. Yo me voy a sentar con vos y voy a hacerte una suerte de… más que entrevista, un INTERROGATORIO, con cierto tipo de metodología de preguntas. Y, además, te voy a EXIGIR que ME ENTREGUES PAPELES, y voy a CRUZAR ESOS PAPELES con otros.

     En algunos casos, algunas investigaciones son breves. Pueden tomar una semana. La investigación más larga que hasta ahora tengo en marcha van SIETE AÑOS y todavía no publiqué una línea.

FANTINO: -Me bromeás…

ALCONADA MON: -No, no. Empezó hace 7 años.

FANTINO: -¿Tenés una investigación de SIETE AÑOS? Por supuesto, no contás sobre qué (ALCONADA MON, manteniendo lo imperturbable de su gesto de seriedad, baja los párpados y niega con la cabeza). ¿SIETE AÑOS que estás siguiendo un trabajo?  

ALCONADA MON: -LA INVESTIGACIÓN DE CRISTÓBAL LÓPEZ, que revelé que SE ESTABA QUEDANDO CON 8.000 MILLONES DE IMPUESTOS, tomó CUATRO AÑOS. La investigación sobre los hoteles de la Presidenta, que yo revelo que las empresas de Lázaro Báez alquilaban cientos de habitaciones de hotel en los hoteles de la Presidenta sin usar esas habitaciones, tomó: cuatro años desde el primer dato… dos años de trabajo específico.

ALEJANDRO FANTINO: -¿Trabajás solo o en equipo?

ALCONADA MON: -La mayoría de las veces trabajo solo. Pero, a su vez, en algunos temas, trabajo con colaboradores. Y tengo varios de primera: Maia Jastreblansky, Iván Ruiz, Alejandro Casar, Pancho Olivera, Diego Cabot…

ALEJANDRO FANTINO: -¿Cómo manejás la ansiedad a la hora de saber que te puede dar un poco más lo que estás trabajando?

ALCONADA MON: (Sonríe) –Te come la cabeza. Nos pasó, ME pasó, con Ciccone. Yo ya venía atrás de esa historia desde mayo de 2011. El primero que lo tira es el Turco (Asís), y yo me quería morir… Porque yo venía laburando por debajo de la superficie. Aguanté: dije ‘a ver si repercute o no’. Repercutó… repercutió, pero poco; y decidí seguir por debajo de la superficie.
Para febrero de 2012, cuando de manera MUY BUENA Nico Wiñazki obtiene la primicia de Laura Muñoz (porque él TAMBIÉN venía en esto, después me enteré), yo me quería matar… Porque yo venía ya laburando 9 meses (…).

     Del mismo modo, pasó que cuando yo llevaba con los hoteles de la Presidenta… trabajo neto, o sea: específico, 1 año y 3 meses… Los domingos a la noche, yo juego al fútbol. Soy HORRIBLE, jugando al fútbol; pero juego. Y… (espera a que ALEJANDRO FANTINO deje de reír) estaba jugando al fútbol -1 año y 3 meses ya.. o sea: dos años previos, un año y tres meses específicos- me llama uno de mis editores, Franco Seminario, y me dice ‘está Lanata en el hotel de la Presidenta, con una bata, en la habitación Evita’. Y yo estaba jugando al fútbol con mis amigos… corté, me fui del partido –estábamos jugando al Fútbol 5- y a los chicos del Predio Norte, donde juego: ‘Poneme Lanata’ (mira y señala hacia arriba, como indicando un televisor instalado en lo alto del buffet). Y me puse –pantalón corto, botines blancos- a ver el programa, diciendo ‘acá me gana, me gana, me gana; otra vez me hace la de Ciccone, otra vez, otra vez, otra vez, otra vez'… zafamos.

     Al otro día me reúno con los… yo respondo directamente a la cúpula del diario. Me reuní con ellos: ‘¿qué hacemos?, ¿aguantamos o no aguantamos? ¿Aguantamos y el riesgo es perderla, y que quizás el domingo que viene lo EXPLOTE, Lanata? ¿O aguantamos y completamos la historia…?’ Porque hasta ese momento la teníamos bien, pero faltaba… (gesto de “completar”). Decidimos correr el riesgo. La aguantamos. Y en diciembre de 2013, nueve meses después, la EXPLOTAMOS.

ALEJANDRO FANTINO: -Escuchame, Hugo… Es MARAVILLOSA esta charla, ¿eh? Porque es PERIODISMO PURO… Estamos aprendiendo su técnica y… ¿Esto es ARTE, o esto es MÉTODO? A ver, eh…

ALCONADA MON: -Ambas.

ALEJANDRO FANTINO: -Ambas.

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     DICIEMBRE DE 2019.

     Declaración de Hugo ALCONADA MON en el proceso que se inició a raíz de su investigación sobre los 8.000 millones de pesos en impuestos que, de acuerdo con su trabajo periodístico, había robado Cristóbal López al Fisco.

DEFENSOR: -Cuando hizo referencia a los 8.000 millones de pesos, ¿sabe a qué período fiscal hacen referencia esos 8.000 millones de pesos?

ALCONADA MON: -¡Surge de los Balances! (…) Surgía que el volumen total de dinero era de… no me acuerdo la cifra que está volcada allí, en el artículo periodístico.

DEFENSOR: -¿Usted tomó conocimiento, posteriormente, de que hubo una pericia que se realizó en esta causa, donde justamente se desmiente esa información?

ALCONADA MON: -No.

PRESIDENTE DEL TRIBUNAL: -La pregunta sería si conoce o supo de la pericia dispuesta por este Tribunal respecto del contribuyente Oil Combustibles y todo lo atinente a períodos fiscales del juicio.

ALCONADA MON: -No.

DEFENSOR: -La deuda que Ud. menciona aquí de 8.000 millones pesos, ¿sabe si era deuda exigible?

ALCONADA MON: (Duda. Entrecierra los párpados) -¿A qué momento?

DEFENSOR: -A marzo de 2016, cuando Ud. hizo el artículo.

ALCONADA MON: (Respira hondo) –No lo sé.

ALCONADA MON: -Ud. refirió que a Oil Combustibles le habían dado planes especiales en virtud del artículo 32 de la ley 11.683.

ALCONADA MON: (Hace un esfuerzo por recordar): -Sí.

DEFENSOR: -¿Ud. sabe, específicamente en el caso del primer plan, a marzo de 2016, cuánto se llevaba pagado de ese plan?

ALCONADA MON: -No, ignoro.

DEFENSOR: -¿Y tener este dato no le parecía relevante, para tener completa su investigación?

ALCONADA MON: (Finge no entender) -¿Cuál?

DEFENSOR: -Saber cuánto había pagado el Grupo Indalo de estos planes especiales.

ALCONADA MON: -A la luz de lo que nosotros estábamos investigando, específicamente no.

DEFENSOR: -¿Y en ninguno de sus pasajes, de su investigación, Ud. cotejó si los planes que recibía Oil Combustibles eran distintos a los planes que se les daban a otras empresas?

ALCONADA MON: -No, y de hecho ésas eran las dificultades que teníamos, por el secreto fiscal.

DEFENSOR: -Bueno, pero Ud. accedía a fuentes que estaban amparadas en el secreto fiscal. (…) ¿Usted sabe cómo comercializa sus productos Oil Combustibles?

ALCONADA MON: (Entrecierra los párpados) -¿Puede ser más específico en la pregunta?

DEFENSOR: -Específicamente, en sus artículos Ud. hace referencia a que Oil Combustibles vendía sus productos al público. Aparentemente, por lo que surgiría de ahí. ¿Es así?

ALCONADA MON: -Ahí tiene un ejemplo de… es… hubo un error que cometí. ¿Por qué? Porque… (duda). Es una pregunta que luego me terminaron explicando que en realidad hay una serie de… (gesticula con ambas manos, llevándolas alternadamente hacia arriba y abajo, con gesto de molestia) …como etapas desde el petróleo hasta el combustible y demás… Entonces, yo lo tenía como… (cierra los párpados y arquea las cejas) no… no me acuerdo ahora si lo digo de memoria, doctor… eh… lo definí como (entrecierra los párpados) agente de percepción o agente de retención y en realidad NO LO ES, sino que tiene una calificación (gesticula con las manos) sujeto-obligado-de-la… algo distinto.

DEFENSOR: -¿Podría precisar? Las personas a las que Ud. consultó –y aparentemente son varias, asesores en materia impositiva- ¿nunca le explicaron esto?

ALCONADA MON: -Increíblemente, no.

(…)

DEFENSOR: -Hay otra parte de la declaración testimonial [efectuada por ALCONADA MON durante la etapa de instrucción] que quisiera leer, justamente que tiene vinculación con esto, porque ahora sí se genera una contradicción.

ALCONADA MON: (Entrecierra los párpados) -¿A ver?

DEFENSOR: -En la declaración testimonial, Ud. afirmó que “Cristóbal López (ALCONADA MON frunce el ceño) debía girar 4 pesos por litro a la AFIP. Esos giros deben hacerse entre tres o cuatro pagos por mes automáticamente bajo supervisión de la AFIP y con distintos controles. Así, se trata de fondos que corresponden a los usuarios o consumidores finales. Oil Combustibles sólo funcionaba como agente de percepción de dichos fondos (ALCONADA MON afirma exageradamente, como si acabara de recordar) y sólo tiene asignada la tarea de cobrarlos y girarlos a la AFIP” (…)

ALCONADA MON: -Sí, cuando declaré eso… (va cambiando el sonido de la “c” por el de la “g”: ga, gue, gui, go, gu) es lo que yo había entendido, eso fue lo que me marcaron las fuentes, eso fue lo que reconstruí… y que con el tiempo me dijeron que eso no era percepción, que sí era retención, que si no era retención ni percepción, sino que era sujeto obligado… Pero cuando declaré eso, eso es lo que yo había logrado reconstruir.

DEFENSOR: -Usted cuando hizo la nota, en el año 2016, analizó una serie de cuestiones impositivas, o por lo menos hace referencia. (Mientras el Defensor habla, ALCONADA MON exagera su gesticulación de encontrarse prestando esmerada atención. Mira al Presidente del Tribunal y arquea las cejas. Vuelve a mirar al Defensor). ¿Ud. tenía conocimiento de que, durante la administración de Abad, la AFIP le había otorgado a Oil Combustibles un plan de facilidades de pagos con relación al tema del Impuesto ITC?

ALCONADA MON: (cierra los párpados, arquea las cejas): -No.

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     Hugo Alconada Mon, periodista venal.

     Herramienta del macrismo y sospechado, junto con su colega Mariel Fitz Patrick, de haber sabido la existencia de los Panama Papers durante el proceso electoral de 2015 y haberla ocultado a todos, excepto al propio Mauricio Macri, su empleador, quien por entonces se hallaba en el clímax de exposición e izando los afiches de la honestidad y la transparencia.

     Construido por los medios adictos como periodista serio, fue artífice activo de la campaña de sugestión colectiva ejecutada a través de una selección aviesa de informaciones parciales y de la propagación de falsedades de índole emocional, proyecto cuya influencia captó el criterio patologizado de una mayoría sumida en antivalores ancestrales amigables a ese discurso.

     Las ficciones y falsas atribuciones de delitos que contribuyó a asentar en la población con valor de verdad derivaron, junto con la acción de otros múltiples contratados, en el arribo del macrismo al poder y en el procesamiento y prisión de personas inocentes durante los cuatro años de gobierno neoliberal. Fue eslabón primario de una cadena espuria que contó con la complicidad de jueces, abogados y fiscales negociados.

     El daño que produjeron sus mentiras se enmarca en el contexto de daño global de toda especie provocado por el plan de ejecución macrista. Su disposición para desarrollar el personaje arquetípico que le propusieron actuar por dinero -a satisfacción tanto del poder real como de los gestores de la maquinaria publicitaria del “cambio”- compone el tinglado de la farsa que asumieron todos los ideólogos, ejecutores y colaboracionistas de este proceso para la destrucción de derechos y el enriquecimiento obsceno e ilegítimo de quienes más tenían y ambicionaban con perversión tragona mucho más.

     Hugo Alconada Mon, embaucador a renta, punta de mecha del lawfare llevado a cabo sin vergüenza ni escrúpulos por la articulación penalmente relevante de decenas de sicarios enchapados, dominguillo arrendado y genuflexo, es, por la dirección dolosa de sus embustes irresponsables y su disfraz falsario de honestidad aséptica, partícipe necesario en esta galería de exposición de criminales e inmorales del macrismo.

jueves, 16 de abril de 2020

Horacio RODRÍGUEZ LARRETA

     Nombre completo: Horacio Antonio RODRÍGUEZ LARRETA y DÍAZ ALBERDI
     Fecha de Nacimiento: 29 de octubre de 1969

     “En Buenos Aires, a diez días de septiembre de mil novecientos treinta, reunidos en acuerdo extraordinario los señores Ministros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, doctores don José Figueroa Alcorta, don Roberto Repetto, don Ricardo Guido Lavalle y don Antonio Sagarna, y el señor Procurador General de la Nación doctor Horacio Rodríguez Larreta, con el fin de tomar en consideración la comunicación dirigida por el señor Presidente del Poder Ejecutivo Provisional, Teniente General don José F. Uriburu, haciendo saber a esta Corte la constitución de un gobierno provisional para la Nación, dijeron:

1º Que la susodicha comunicación pone en conocimiento oficial de esta Corte Suprema la constitución de un gobierno provisional emanado de la revolución triunfante de 6 de Septiembre del corriente año.

2º Que ese gobierno se encuentra en posesión de las fuerzas militares y policiales necesarias para asegurar la paz y el orden de la Nación, y por consiguiente para proteger la libertad, la vida y la propiedad de las personas, y ha declarado, además, en actos públicos, que mantendrá la supremacía de la Constitución y de las leyes del país, en el ejercicio del poder.

Que tales antecedentes caracterizan, sin duda, un gobierno de hecho en cuanto a su constitución, y de cuya naturaleza participan los funcionarios que lo integran actualmente o que se designen en lo sucesivo con todas las consecuencias de la doctrina de los gobiernos de facto respecto a la posibilidad de realizar válidamente los actos necesarios para el cumplimiento de los fines perseguidos por él.

Que esta Corte ha declarado, respecto de los funcionarios de hecho, "que la doctrina constitucional e internacional se uniforma en el sentido de dar validez a sus actos, cualquiera que pueda ser el vicio o deficiencia de sus nombramientos o de su elección, fundándose en razones de policía y de necesidad y con el fin de mantener protegido al público y a los individuos cuyos intereses puedan ser afectados (…)”.

Que, el gobierno provisional que acaba de constituirse en el país, es, pues, un gobierno de facto cuyo título no puede ser judicialmente discutido con éxito por las personas en cuanto ejercita la función administrativa y política derivada de su posesión de la fuerza como resorte de orden y de seguridad social.

Que ello no obstante, si normalizada la situación, en el desenvolvimiento de la acción del gobierno de facto, los funcionarios que lo integran desconocieran las garantías individuales o las de la propiedad u otras de las aseguradas por la Constitución, la Administración de Justicia encargada de hacer cumplir ésta las restablecería en las mismas condiciones y con el mismo alcance que lo habría hecho con el Poder Ejecutivo de derecho.

Y esta última conclusión, impuesta por la propia organización del Poder Judicial, se halla confirmada en el caso por las declaraciones del gobierno provisional, que al asumir el cargo se ha apresurado a prestar el juramento de cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes fundamentales de la Nación, decisión que comporta la consecuencia de hallarse dispuesto a prestar el auxilio de la fuerza de que dispone para obtener el cumplimiento de las sentencias judiciales.

En mérito de estas consideraciones, el Tribunal resolvió acusar recibo al gobierno provisional, en el día, de la comunicación de referencia mediante el envío de la nota acordada, ordenando se publicase y registrase en el libro correspondiente, firmando por ante mí de que doy fe. - J. FIGUEROA ALCORTA. - ROBERTO REPETTO. - R. GUIDO LAVALLE. - ANTONIO SAGARNA. - HORACIO R. LARRETA. - RAUL GIMENEZ VIDELA, secretario”.

     De este modo, el tío bisabuelo de Horacio Rodríguez Larreta contribuía a conferir legitimidad a la ruptura del orden institucional ocurrida el 6 de septiembre de 1930, cuando el General José Félix Uriburu derrocó al presidente Hipólito Yrigoyen y lo confinó a una cárcel en la isla Martín García.

     ¿Qué decía, pasada en limpio y en “fácil” esa Acordada?

     En primer lugar, una idea relativa a que “el presidente Uriburu nos comunica que se ha constituido un gobierno revolucionario hace cuatro días” y “¡Algo tenemos que decir!”

     En segundo término, que ese gobierno tenía en sus manos a todas las fuerzas armadas y policiales, pero declaró que va a respetar la Constitución Nacional. Se trata de un gobierno “de hecho”, respecto del cual “hay una especie de consenso en que todo lo que hagan esas autoridades es válido, sin importar si ellas son legítimas o no, porque el fin que persiguen es el orden y la seguridad social”. El hecho importa, además, de un cambio en los integrantes del Poder Ejecutivo, una cuestión en la que el Poder Judicial nada tiene que opinar ni decidir, dicen ellos.

     Por lo demás, aseguran que “si se llegaran a plantear casos de vulneración de garantías constitucionales, acá estará la Corte para decidir sobre ellos, del mismo modo que si se tratara de actos emanados de un Poder Ejecutivo regularmente constituido”.

     “Así que bueno”, escribe Rodríguez Larreta, “acusamos recibo de la noticia que nos hace llegar este presidente in-constitucional, y bien, pues, ARCHÍVESE”.

     TODOS esos jueces (salvo Roberto Repetto, que renunció antes) fueron juzgados y destituidos durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón; pero la doctrina emanada de esta sencilla página ideada por el tío-bisabuelo de Horacio Rodríguez Larreta (que había muerto en 1935) sirvió de base conceptual y sustento pseudo-jurídico para abonar la validez de los golpes de Estado de 1943, 1955, 1962, 1966 y 1976.

     La historia registra, además, muchos “otros” Rodríguez Larreta que han sido embajadores, empresarios, diplomáticos, bon vivants, funcionarios, abogados, damas de caridad, amigos y ejecutores del poder en distinta intensidad y participación. Uno de ellos hasta fue fusilado en Paraguay durante el genocidio de la Triple Alianza. El padre de Horacio, acérrimo frondizista, fue politólogo y economista graduado respectivamente en La Sorbona y en la London School of Economics; además de cultivar la literatura, la pintura, dedicarse al negocio del agro, del petróleo y presidir el Racing Club de Avellaneda durante la gestión del insurrecto de lesa humanidad Jorge Rafael Videla.

     Esta impronta intelectual de múltiples implicancias geográficas, resabio de la responsabilidad con que el linaje carga a sus portadores, fue seguida por Horacio (hijo) quien, si bien cursara su carrera de grado en la pública Universidad de Buenos Aires (de donde egresó como licenciado en Ciencias Económicas), confirió sello internacional a su currícula al terminar en Harvard una maestría en Administración de Empresas.

     Habiéndose desempeñado como asesor financiero en la petrolera Esso –donde ingresó referenciado por su padre- Horacio fue uno de los jóvenes notables captado por el falso peronismo neoliberal de los años 90 para dar marco político, teórico y de gestión al proceso de privatizaciones y “achicamiento del Estado”, con recorte de asistencia social y de beneficios previsionales ordenado por el Fondo Monetario Internacional. Desde 1993, se desempeñó en diversos cargos: trabajó en la Subsecretaría de Inversiones del Ministerio de Economía de la Nación, fue Gerente General de la ANSeS, Subsecretario de Políticas Sociales de la Nación, Interventor del PAMI, Presidente del Instituto de Previsión Social de la Provincia de Buenos Aires y Titular de la Dirección General Impositiva de dicha provincia durante la debacle de diciembre de 2001 y hasta febrero de 2002.

     Las intuiciones políticas de Rodríguez Larreta y su lógica del pensamiento institucionalizado despertaron su avidez por la formación de cuadros en seguimiento de un eventual proyecto de poder; y así, en plena crisis democrática, creó la Fundación Sophia, destinada no sólo al ejercicio de la asesoría política; sino, principalmente, a la generación de estudios de viabilidad y gestión para el cubrimiento de futuros cargos. Con el tiempo, Larreta acercó el proyecto de Sophia a la fundación Creer y Crecer de Mauricio Macri, que el entonces presidente de Boca había organizado con el fin de dar el salto de dirigente deportivo a líder político. De Sophia surgieron elementos centrales del PRO, partido que llevaría a Mauricio Macri a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires: María Eugenia Vidal, Carolina Stanley, Eugenio Burzaco, Esteban Bullrich, Francisco Cabrera, Miguel Braun y la mayor parte de los funcionarios del macrismo tanto en la Ciudad como en la provincia de Buenos Aires y en la Administración Nacional del período 2015-2019. Sophia, luego de su virtual fusión con Creer y Crecer, es considerado por el establishment neoliberal como una de las más importantes usinas de pensamiento (think tanks) de Latinoamérica.

     Desde esta plataforma conceptual y formativa, se robusteció la alianza con Mauricio Macri, al punto que dejó éste de simplemente contratar a la Fundación, para incorporarla a su proyecto presidencial. Horacio Rodríguez Larreta fue Jefe de Campaña del PRO para las elecciones de diputados en 2005, las de Jefe de Gobierno de 2007, las de medio término en 2009 (que entronizaron a Gabriela Michetti como diputada nacional del PRO por la Ciudad), la reelección de Macri como Jefe de Gobierno en 2011, la que llevó a Michetti a ser elegida senadora nacional por el PRO en 2013 y, finalmente, la que coronó a Cambiemos como vencedor en los comicios de 2015, que lo condujo también a él a ser elegido Jefe de Gobierno de la Ciudad para suceder a Mauricio Macri, ahora presidente de la Nación. Horacio nunca perdió una elección.

     Durante la presidencia de Macri, Horacio Rodríguez Larreta articuló su accionar con María Eugenia Vidal –gobernadora de la provincia de Buenos Aires- para adecuar el ámbito decisional al desenvolvimiento de los proyectos de endeudamiento externo, desindustrialización, abaratamiento del “costo laboral” y reducción impositiva a los sectores más ricos del estrato social, como así también a acentuar el velo estético del distrito más adinerado del país.

     Si bien durante su primera Jefatura de Gobierno la Ciudad aumentó considerablemente los índices de indigencia y mortalidad infantil (en incremento desde la asunción de Mauricio Macri en 2007), como así también redujo la oferta de vacantes en establecimientos educativos públicos y el poder adquisitivo de los salarios del empleo en la Administración capitalina, Horacio fue reelegido en 2019 para gobernar la jurisdicción hasta 2023, con el 55,90 % de los votos, lo que significó haber obtenido cuatro puntos más que en 2015 y ocho más que en la primera vuelta de 2011, cuando Macri fue reelegido.

     No obstante este favor del público porteño, las redes y los archivos de Internet dan cuenta de algunos puntos oscuros en la vida política de Horacio Rodríguez Larreta. Quizás el más importante haya sido el suicidio del Dr. René Favaloro durante su gestión como interventor del PAMI, luego de las infructuosas gestiones tendientes a que este organismo le abonara las deudas millonarias que mantenía con su Fundación. Luego de aquel episodio, Horacio se encargó de manifestar que tales deudas no existían, y que lo que en verdad resultaba más o menos exigible eran unas facturas de larga data, que no tenían reflejo contable alguno en los libros de la institución.

     Por entonces, Rodríguez Larreta venía de ser acusado de corrupción en la compra de vacunas antigripales, motivo por el cual fue desplazado del PAMI y colocado en el Instituto de Previsión Social de la Provincia de Buenos Aires. La investigación penal terminó en una declaración de falta de mérito y a la fecha la causa se encuentra prescripta. Esta misma acusación recayó años más tarde en un caso similar, pero de mayor envergadura, cuando fue sindicado de favorecer al Grupo IRSA (uno de cuyos gerentes era su hermano Augusto) en la adjudicación de obra pública.

     Su primer enfrentamiento con la Justicia data, sin embargo, de la década de 1990: se le atribuyó haber incurrido en administración fraudulenta y peculado por el desvío de más de 1.100.000 pesos/dólares a una fundación amiga llamada “Emprender”, quien la utilizó no para fines de Bien Común, sino para pagar deudas propias. Acusó, en su momento, el más tarde fiscal aliado Guillermo Marijuán. En esa causa, Horacio no intentó una defensa sustancial, sino que procuró la declaración de prescripción de la acción, cuestión que fuera desechada por la Corte en 2016.

     Durante las Jefaturas de Gobierno de Mauricio Macri, Horacio fue Jefe de Gabinete y ejerció de hecho la administración de la ciudad. Fue cuestionado política y judicialmente en incontables oportunidades por desvíos de fondos y en especial por alteración de contratos de obra a favor de las empresas concesionarias, la mayoría pertenecientes al entorno empresarial de Macri. El caso más resonante en este sentido es el del Metrobús Norte, por el cual también se le abrió una causa penal.

     Desde la sombra de Mauricio, Horacio también fue acusado de contratar a una productora perteneciente al comentarista deportivo y ex peronista neoliberal Fernando Niembro por cifras millonarias, a cambio de ninguna contraprestación y sin publicación de los contratos o los procesos licitatorios en el Boletín Oficial de la Ciudad. Investigaciones posteriores llevadas a cabo durante la campaña electoral de 2015 concluyeron que la productora carecía de empleados y que era una especie de “cáscara de asignación de capitales” para fines desconocidos. Niembro fue inmediatamente “bajado” de su candidatura a diputado nacional y no volvió a postularse.

     Como éstas, decenas de acusaciones llovieron sobre el Jefe de Campaña del PRO. Sin embargo, la afición porteña por su figura no dejó de crecer, como queda evidenciado en los datos que dan cuenta de sus performances electorales.

     Fiel al proyecto de ejercicio efectivo del poder, la primera relación contractual con el ex presidente de Boca Juniors derivó en un sustento de ansias de perpetuación y ascenso que ha llegado, incluso, a la generación de rumores de cierto distanciamiento, cuando el arco publicitario de Cambiemos le sugirió a Mauricio no convocarlo para la fórmula presidencial de 2019 ni postular como vicepresidenta a María Eugenia Vidal, ni al gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo. La candidatura final del peronista díscolo Miguel Ángel Pichetto generó algún quiebre que, con las expectativas de regreso del macrismo en un futuro mediato, quizás haya quedado ya zanjado.

     Con todo, Horacio Rodríguez Larreta cumplió “su parte” a total satisfacción. Ha desplegado por décadas una conducta leal en la puesta en gestión de los lineamientos nacidos de la idea de un frente macrista total, con proyecciones de eternización y creciente solidez de estructura. La derrota electoral de 2019 en modo alguno ha logrado quebrar estas convicciones. Es un presidenciable del PRO y muy posiblemente integre con expectativas concretas y sostenibles de éxito alguna fórmula principal de la derecha en el futuro. Es, quizás, el más informado y también el de mayor vocación de acatamiento de los integrantes del “Círculo Rojo” macrista, capaz de resignar en silencio ilusiones inmediatas de poder a favor del robustecimiento y despliegue eficaz del proyecto.

     Como ejecutor imprescindible y responsable liminar de los daños provocados por el macrismo, integra este Prontuario en carácter de autor directo y protagonista destacado de ese plan criminal.

     Ahora bien: ¿quién fue aquel tal Horacio Rodríguez Larreta, Procurador General de la Nación, que suscribió la Acordada de la Corte Suprema validante de la autoridad de José Félix Uriburu, a cuatro días del primer Golpe de Estado del siglo XX?

     Pues era Horacio Rodríguez Larreta Maza (1871-1935), casado en segundas nupcias con María Elena de las Mercedes Llavallol Ortiz Basualdo (1881-1944) –antes había contraído matrimonio con Clara Tomasa Ocampo Beláustegui, quien murió antes de los dos años del enlace- y quinto de los seis hijos de Carlos Rodríguez Larreta (muerto en 1915) y Adela Agustina Maza y Oribe (1849-1899).

     El hermano mayor del Procurador venal, Carlos Rodríguez Larreta Maza (1869-1926) casóse con Carmen Agustina Isabel Marcó del Pont y Pinedo (1872-1939), con quien tuvo cuatro hijos.

     Uno de ellos, Augusto Rodríguez Larreta Marcó del Pont (1898-1945), contrajo enlace con Adela Tránsito Leloir Unzué, a quien llamaban “Tita” y era hija de Antonio Leloir Sáenz Valiente y Adela Marta Unzué Baudrix. El matrimonio tuvo dos hijos; uno de ellos fue el padre del actual Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, llamado Horacio Rodríguez Larreta y Leloir (1934-2004).

     Horacio Rodríguez Larreta y Leloir se unió en matrimonio con María Cristina Díaz Alberdi y tuvo tres hijos: Mariano Rodríguez Larreta y Díaz Alberdi, Augusto Rodríguez Larreta y Díaz Alberdi y Horacio Rogríguez Larreta y Díaz Alberdi, actual Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El obituario publicado en Clarín el 20 de abril de 2004 da cuenta de que Horacio Rodríguez Larreta padre, además, había sido papá de mellizos en 2003.

     A su turno, el Jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta se ha casado con Bárbara Diez de Tejada Benítez y tiene tres hijas: Manuela, Paloma y Serena, cuyos apellidos son Rodríguez Larreta Diez de Tejada.

     Todo esto SUBYUGA a la clase media aspiracional, y la conecta con una insana idea de superioridad fundada en la pertenencia a una alcurnia, sobre la que ese mismo mediopelo proyecta un abanico de ilusiones y pretensiones que nunca serán satisfechas, porque la clase media es lo que es, pero quiere ser lo que jamás será.

     Por esa razón, y para su regocijo, exponemos esta referencia genética, como epílogo referencial de aquello que construye nuestra vergüenza.